Algunos ciudadanos comenzamos a apostar por la creación de lo que denomino: “Las Plataformas Disrruptivas”. Estas plataformas son las que proponen medidas aparentemente ilógicas con el único fin de plantear soluciones a situaciones a las que hemos llegado por la sucesiva aplicación del principio de los “paradigmas” (Entendiendo Paradigma, en este caso, como “verdad que no ha sido cuestionada, sino aceptada como verdad”)
Un ejemplo:
Voces de reconocido prestigio proponen una Plataforma nacional de ciudadanos que queremos pagar más impuestos. Suena raro pero, sigamos el siguiente silogismo: Los ciudadanos son cautivados por sus ayuntamientos a través de una sucesiva bajada de impuestos directos (no tanto de los indirectos), este proceso de “fiscalidad placebo” reduce al mínimo los pagos directos al fisco y aumenta los impuestos dirigidos al consumo ya que parece que duelen menos. Conclusión: Más contentos todos y más votos para los ayuntamientos. Pero claro, el silogismo continua. Los ayuntamientos necesitan financiarse. No tienen dinero y no pueden subir impuestos. De donde sale la financiación? obviamente de los procesos especulativos de urbanismo y recalificación de terrenos. Daño colateral: Corrupción política. Por si fuera poco, la “fiscalidad placebo” prescribe subir los impuestos en la compra-venta de inmuebles para aprovechar el gancho. Silogismo resuelto: Pagar menos impuestos implica sobre explotación urbanística, especulación, corrupción y no sostenibilidad del sistema ambiental y económico. Ergo: Queremos pagar más impuestos.
Otro ejemplo:
Algunos hemos propuesto la Plataforma mundial de usuarios de avión con riesgo. No nos importa asumir un descenso de la seguridad en los aviones con tal de poder al menos montar tranquilos y sin tener que quitarnos los zapatos en el arco o beber compulsivamente el peligroso artefacto que es una lata de cola de más de 100ml. Silogismo: el aumento de la seguridad en los aviones provoca un claro aumento en la sensación de riesgo. Los gobiernos utilizan su patente como protectores nuestros para hacernos creer que estamos ante una situación de amenaza. Las compañías aéreas suben sus precios alegando costes de seguridad. Son excusas suficientes para atacar países inocentes en nombre de la paz mundial, subir los precios del petróleo y fomentar ataques en medios aún más masivos como son el tren o los lugares públicos. Silogismo resuelto: Asumir las medidas de seguridad en los aviones favorece la guerra, la hegemonía de EEUU y provoca un mayor riesgo en general en el planeta. Ergo: Quiero ir con riesgo en los aviones. Si me toca me toca. Proponemos que haya aviones “con riesgo” y “sin riesgo” que cada uno elija.
Y así más y más “Plataformas Disrruptivas”: los arquitectos que no quieran construir, los ecologistas industriales, etc etc... En ellas está la oportunidad de resolver los silogismos.
Yo de momento lo que tengo claro es, efectivamente, que prefiero pagar más impuestos.












