Dios mío, ayer me di cuenta… padezco SPA… no puedo creerlo. Tal fue mi ansiedad cuando descubrí mi mal, que corriendo fui al espejo a constatar cuales podrían ser los efectos visibles de mi disfunción.
Los síntomas eran claros: mente inquieta, agitación emocional, déficit de concentración.
No había duda: estoy padeciendo el SPA (síndrome de pensamiento acelerado).
Según el profesor Agustuo Cury (me enteré en la contra de la Vanguardia), mi neocortex está afectado y estoy sometido a un fenómeno de disfunción RAM (registro automático de la memoria) producto de la velocidad a la que se genera información en la sociedad actual.
Díos mío. ¿Qué va a ser de mi ahora? Tengo que reflexionar: Dice que en los 30 primeros segundos de tensión, cometemos el mayor número de errores de nuestra vida.
Ahora soy un enfermo. Tendré que tratarme como tal… antes lo llamaban persona activa.. ahora, victima de SPA.





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