Este domingo me he vuelto reencontrar como uno de mis lugares más fetiches de la ciudad. He vuelto a la Filmoteca. La película era The good german, pero eso no importa ahora demasiado.
Ir a la Filmoteca me recuerda las tardes plomizas de mi llegada a Barcelona. Cuando vivía en Viladomat y fruto de mi inconsciencia parisina iba solo a ver alguna película de Rohmer.
Ahora recuerdo con nostalgia esas tardes y no acierto a saber por qué hacía más de 4 años que no había vuelto.
Y es que, además, ver una peli por 2.60 € es un lujo.
Creo que.. he de retomar esta costumbre… dicho y hecho! Yo quiero ir a la Filmoteca en bicicleta… a lo Cinema Paradiso.




Lo de ir en bici a la filmoteca no lo dejes mucho porque cómo sigan actuando los vasos comunicantes...
Publicado por: Miguel Ángel | 23 mayo 2007 en 10:33 a.m.