Ayer Salvador Cardús presentó el Barómetro de la Comunicación y la Cultura que, impulsado por la Fundació Audiències de la Comunicació i la Cultura, mide el consumo cultural en lengua catalana en Cataluña, País Valenciano y las Islas Baleares (mercado potencial de 11 Millones de consumidores).En concreto el primer informe lanzado por el Barómetro arroja datos sobre el consumo mediático de los jóvenes. (ver presentación) .
Hace unos días me rondaba por la cabeza escribir un post sobre la intrépida aventura de la medición de audiencias y los misterios de uno de los sistemas más tiranos y oscurantistas que conozco. Esta noticia pues, me viene al pelo, y así me permitirá huir de tener que contar en detalle los famosos y oscuros aparatitos SOFRES y las misteriosas encuestas del Estudio General de Medios. (¿Alguien tiene alguno escondido en su tele?¿ Alguien ha constado a algún operador qué programa vio anoche?)
En fin, que a este respecto, he encontrado este link que explica perfectamente este “curioso” sistema (es interesante!!).
El Barómetro, volviendo a lo mío, nos arroja importantes conclusiones que querría comentar sobre nuestro consumo cultural desde un sistema riguroso, técnico y científico basado en 40.000 entrevistas personales de 45 min. (se puede comprobar la ficha técnica). Por tanto, no es menor para el sector de medios de comunicación, centrales de medios, publicistas, etc, el hecho de que ayer se presentaran estos estudios:
- Es el primer estudio que trata directamente el mercado específico de habla catalana.
- Dota, por tanto, a Catalunya de una Entidad autónoma de medición de medios que responde a las necesidades de promoción de cultura en lengua catalana.
- Proporciona a los agentes del mercado datos científicos y objetivos sobre el consumo cultural del territorio.
- Puede ayudar a promover acciones y políticas de promoción lingüística
De las conclusiones, las que me parecen más interesantes (en titular) son:
- El Castellano es la lengua más habitual en el consumo mediático de los jóvenes. El consumo cultural es muy bajo tanto en jóvenes como en adultos.
- Las diferencias en consumo son reflejo de las diferencias territoriales.
- El consumo medio diario es similar en jóvenes y adultos (4.68 horas/día).
- La diferencia de consumo y su tipo entre sexos es significativa.
- Existen millones de personas sin consumo cultural (desde 2 millones que nunca leen diarios hasta 8 millones que no van nunca a espectáculos)
Pero, aquí va mi favorita: Consumos culturales por meses.

Ciertamente, el cambio de consumo cultural a consumo de ocio y la oferta prioritaria en castellano sobre algunos contenidos está haciendo daño a nuestro sistema de gestión cultural y por tanto a la sociedad en la que vivimos. Y además, hay una cosa importante: este informe afecta no tan sólo a la demanda de cultura, sino a las bases que rigirán la oferta de cultura. Si los agentes del mercado producirán en base a datos de este tipo: estamos en condiciones de modificar qué ofertamos?
Y no quiero ni pensar qué pasaría si estudiamos además del consumo de cultura, la producción de cultural....
Venga va! me atrevo:
¿qué pasaría si preguntamos cuánta gente ha escrito un cuento, un poema, ha compuesto una canción, ha pintado un cuadro...?
Animo a Salvador a estudiar el efecto de la producción personal de cultura en el territorio.




Yo he escrito cuentos, poemas y canciones....Pero francamente, llamarlos producción cultural.... :-))
Publicado por: Juan Ayala | 18 octubre 2007 en 11:39 a.m.