Homenaje a mis amigos. Parte 1ª.
Siempre he leído con satisfacción al pesado de Juan Cruz. De entre todos los cansinos: el más entrañable. En todo momento, una sabia conversación con Benedetti en un banco de Montevideo, una café con Buenafuente en Formentera o un paseo por el Zoo de Barcelona con Javier Marías.
Todo el mundo es amigo de Juan Cruz. Sus reuniones son memorables, dignas de ser escritas, recordadas, incluso articuladas en una columna de periódico estival. Juan Cruz es amigo de sus amigos. Jamás conocí a nadie tan relacionado como Juan Cruz. Y es que, debe ser un encanto poder mirarle a los ojos, escuchar esa voz desgarrada que cuenta como discutió sobre el Ulises de Joyce con Almudena Grandes.
Qué tendrá Juan Cruz? Porque.. mira que es pesado.. pero es un pesado tan cariñoso. Como los canariones que hablan con cercanía y muestran la palabra amable.
Admiro el mundo según Juan Cruz, como los sagrados textos. De mayor quiero ser como él. Tener cientos de amigos. Que todos sean intelectuales e interesantes.
Corolario 1:
Escribiendo este post, he tenido la suerte de descubrir (no es que estuviera muy oculto tampoco) el blog de mi Juan Cruz: “Mira que te lo tengo dicho” …. tiene, por cierto, buena pinta.
Corolario 2:
Y camino de Juan Cruz… qué grandes son mis amigos!.. los de ahora.




De mayor como Juan Cruz!Socorro!!
Publicado por: Lucía | 28 noviembre 2007 en 11:44 p.m.
Sí, socorro.Estoy de acuerdo contigo en lo del cansinismo de Juan Cruz, pero me encanta oírle discutir con Almudena Grandes. Siempre tiene uno la sensación de que la Grandes, con esa maravillosa voz que le da el ducados, se va a levantar y se lo va a meter en la boca de una sola vez.
Publicado por: Miguel Ángel | 29 noviembre 2007 en 08:54 a.m.
pero mira que es pesado!!! jejeje..tranquilos... intentaré mejorar al amigo juan.
Publicado por: Sergio Cortés | 29 noviembre 2007 en 04:55 p.m.