Cuando me paso más de un mes deshojando la margarita tengo la sensación de lo invariable. La extraña tendencia de seguir en la velocidad de crucero rumbo fijo al no lugar.Ando parado, mirando al horizonte, con la pérdida y la excusa. El tiempo que pasa y las hojas que caen. Miro a mi margarita, con algunos pétalos menos y dos o tres dudas más, y pienso: "ya queda poco".
En ese caso, sigo recuperando quietud y gusto por lo buscado. Retomo la palabra y afilo la mirada.
Quiero que, al menos, alguién pueda reconocer en mis ojos la modesta cautela: el deseo contenido.




http://www.cuartoderecha.com/piedra-papel-o-tijera
Publicado por: HectorMilla | 30 enero 2008 en 06:40 p.m.