Los nuevos usos de las tecnologías necesitan un tiempo para asentar las normas de convivencia, las reglas no escritas de respeto y de educación cybernetica.
Y es que, el lenguaje 2.0 todavía está articulándose y adaptándose a la cultura de uso. El tiempo dirá y autorregulará los flujos de comunicación y las prácticas que usamos. Al igual que hoy todos entendemos que los mails se han de contestar, que escribir en mayúsculas es gritar, que un SMS es menos intrusivo que una llamada, llegará un momento que nos dirigiremos según reglas no escritas a nuestros compañeros de red social y herramientas 2.0.
Hoy en día no está muy claro si enviar un linkdin a una persona que sólo conoces de paso, tuitear a un follower que no conoces o poner un blog cross en un blog desconocido son acciones socialmente aceptadas, por ejemplo.
Cada día recibimos notas, fun walls, causas, links, comentarios y tags de difrentes matices y grados de intimidad y confianza.
La comunicación y el lenguaje 2.0 se está regulando.
En mi caso soy más partidario de no gritar en 2.0 ni generar ruido y contaminación social innecesaria. Prefiero tejer mi red más cercana a base del contacto personal.
Es cuestión de culturas, hábitos, y usos. También de tiempo, un poco de tiempo.
Y es que, el lenguaje 2.0 todavía está articulándose y adaptándose a la cultura de uso. El tiempo dirá y autorregulará los flujos de comunicación y las prácticas que usamos. Al igual que hoy todos entendemos que los mails se han de contestar, que escribir en mayúsculas es gritar, que un SMS es menos intrusivo que una llamada, llegará un momento que nos dirigiremos según reglas no escritas a nuestros compañeros de red social y herramientas 2.0.
Hoy en día no está muy claro si enviar un linkdin a una persona que sólo conoces de paso, tuitear a un follower que no conoces o poner un blog cross en un blog desconocido son acciones socialmente aceptadas, por ejemplo.
Cada día recibimos notas, fun walls, causas, links, comentarios y tags de difrentes matices y grados de intimidad y confianza.
La comunicación y el lenguaje 2.0 se está regulando.
En mi caso soy más partidario de no gritar en 2.0 ni generar ruido y contaminación social innecesaria. Prefiero tejer mi red más cercana a base del contacto personal.
Es cuestión de culturas, hábitos, y usos. También de tiempo, un poco de tiempo.
Enviado desde mi dispositivo inalámbrico BlackBerry®





Yo prefiero decir a cada uno y de la manera que pueda lo que quiera. Supongo que lo importante es enviar la información justa y no excederse y mandar morralla.Al final tejerás una red social mas o menos fidedigna a lo que les cuentas.
Publicado por: Reven | 26 mayo 2008 en 03:37 p.m.