El día en que uno deja de ser emprendedor y comienza a tener una organización como Dios manda es cuando comienza la operación de ampliación de capital y la búsqueda de recursos financieros. Hasta entonces, el proyecto es un proyecto personal basado en una buena idea y mucho esfuerzo humano.
Vivimos momentos difíciles para el capital y la financiación. Los bancos no dan hipotecas ni pólizas de crédito. Todo lo que suene a financiar riesgo y circulante es pecado mortal. Y mientras, los buenos proyectos se plantean salir al mercado. Sí, han oído bien. Tenemos un proyecto sólido, de alto crecimiento y con unos retos de expansión territorial y de segmentos de mercado y producto que nos invitan a embarcarnos en la aventura del Capital Riesgo, Business Angel, Family Office, etc…
Ofrecemos un proyecto atractivo, en un mercado emergente e innovador, una capacidad de liderazgo y de gestión importante y una de las iniciativas “gacela” de más proyección de este país en el negocio de la tecnología, los contenidos y las redes sociales.
Queremos echarnos novia, un compañero de viaje que nos refuerce con solvencia y recursos. Por otra parte, entrar en un proceso de este estilo, fortalece a la organización y la dota de unas garantías de buena gestión y transparencia. Una empresa que sale con un Deal de este tipo sale con más pólvora si cabe para afrontar un mercado lleno de oportunidades. Este nuevo impulso, unido al propio de la organización hará de cink un proyecto imparable.
Desde cink, nos creemos que en estos tiempos, existen más oportunidades que nunca y más recursos que nunca para apostar por proyectos con fuerza.
¿Quién se anima?






