No voy a descubrir ningún secreto de estado si cuento que en las últimas semanas no he tenido fuerzas para escribir en este blog.
Pido mis excusas por ello y no crean que me siento orgulloso de incumplir mi compromiso con ustedes lectores. Ha pasado el aniversario de Rayuela, el día de San Valentín (recuerdan mi post de "Se busca" el año pasado??), la proclamación de la nueva era Obama y hasta mi propio cumpleaños: Nada, callado sobrenaturalmente.
No es necesario explicar las causas, de sobra las saben, pero sí es necesario explicar por qué lo voy a retomar con más fuerza que nunca.
Hace unos días, cenando entre amigos, en la mesa, alguien que no sabía que me estaba planteando dejarlo, me explicaba lo importante que era el poder seguir contando cosas desde mi Piedra, Papel y Tijera: A un amigo suyo al cuál no conozco, le llegó a través de Internet el enlace a mi post titulado: “Más que ser: Estar.” en el que reflexionaba, casi de forma metafísica, sobre el legado digital para nuestros nietos y sobre el hecho de que, cada uno de los contenidos que dejamos en la red pueden ser vistos incluso cuando ya no estemos presentes en esta vida.
Su amigo es un enfermo terminal. Padece una enfermedad crónica y degenerativa que al parecer a día de hoy no tiene cura. Leyó mi blog y decidió escribir y escribir para olvidar su enfermedad y sobretodo para dejar todo lo máximo que pudiera a sus descendientes a la gente que lo quiere. En las últimas semanas ha encontrado un apoyo y una ilusión. Contarlo todo, rápidamente, con el ansia del que no tiene futuro. En otras circunstancias podría parecer absurdo, pero en el escenario de lo digital, tiene sentido dejar constancia de que uno ha existido. De cómo lo pasó, de qué vivió, de los miedos que tenía y los momentos de felicidad.
Algo tan insignificante como un blog puede ser la rama a la cual nos agarramos en los momentos en los que más difícil lo estamos pasando. Yo ni siquiera me había planteado que pudiera ser tan importante escribir algunas líneas. Ni siquiera que esta misma rama pudiera ser mi rama.
Pero ahora volvamos a lo que nos concierne, yo también necesito ayuda, y en esta habitación compartida que es mi blog, encuentro el espacio para olvidar y dejar de lado las dificultades que últimamente me sobrepasan. No es necesario constatar que hacer esto tiene un sentido sólo porque los demás lo entienden así, también, a veces, es necesario encontrarle mi propio sentido.
Este blog ha tenido buenos momentos, creo que algunas cosas ingeniosas y sobretodo muchos lectores fieles y agradecidos. Ni por ellos ni por mi, es justo que esto muera.
Ahora es momento de empezar.




Aquí estamos pues. Para lo que haga falta. Estamos atentos.
Publicado por: ramon sanguesa | 15 febrero 2009 en 02:51 p.m.
Interesante situación que espero te sirva de motor para seguir en esto. Será por cosas interesantes... :p
Publicado por: Jesús | 16 febrero 2009 en 02:55 p.m.
Tankius a los dos.. por los apoyos.. :)
Publicado por: Sergio Cortés | 16 febrero 2009 en 03:32 p.m.