En una situación en la que nuestro gobierno parece más preocupado por mantener los (engañosos) niveles de política social y subsidios (los que me conocen ya saben que soy de izquierdas, ojo) que por apostar por los factores clave de la nueva economía (o lo que es lo mismo: intentar en balde apagar un edificio en llamas a punto de derruirse o abonar, regar y dar hasta el último apoyo a la poca hierba que intenta crecer en medio de tanto desierto), conviene hacer hincapié en un par de cosas:
De un lado, conviene decir que mirar hacia el futuro exige apuestas firmes por valores y posicionamientos fuertes. Eso exige escoger: o se recogen las ropas, los muebles y montamos en el bote a los pocos que se van a salvar del hundimiento, o nos quedamos como los músicos y el capitán del Titanic. Señores: qué duro es elegir. ¿Recuerdan aquella historia que tan maravillosamente cuenta Nando Parrado sobre el accidente de avión de los Andes?
De otro lado, se han de desenmascarar los factores clave a los que, los que nunca quisieron progresar se agarran ahora, aferrados a las excusas:
El crecimiento desvela las 3 verdades de los 3 pecados capitales: El Ladrillo, el trabajo y el capital.
Por eso, como continuación a mis anteriores tesis de “menos lobos caperucita”, les voy a contar la experiencia, la de verdad, en la calle, real, de un hombre que quiere crecer en su negocio:
El Capital: En nuestra andadura de los últimos meses, hemos tenido que sortear el exponencial crecimiento de nuestro negocio, la implantación en tres ciudades, los contratos públicos y privados, la garantía de las grandes marcas, la incorporación de personas, etc con los recursos propios y el propio cash flow libre de nuestro modelo (por suerte). Los bancos se niegan, ni siquiera a hablar con una empresa joven de menos de un año de vida por más que tenga ya una cartera que supera ampliamente el millón de euros de negocio en menos de 9 meses. Ni agua. Y los capitales inversores tres cuartos de lo mismo: la más impresentable aptitud de cobardía y la callada por respuesta. Delante estamos de un proyecto con los tres requisitos que creía guiaban al inversor: un sólido proyecto de alto potencial de crecimiento en un mercado emergente, un sólido equipo directivo contrastado y una impensable cartera de clientes en tan poco tiempo. Resultado: vuelva usted mañana.
El Mercado Laboral: El crecimiento requiere personas. Las personas requieren profesionalidad y compromiso. Es curioso que numerosos trabajadores del segmento salarial entre mil y mil quinientos euros prefieran vivir del paro y sisas de trabajos varios que incorporarse de manera estable y laboral a un proyecto de este estilo. Es la realidad. Cuando uno mira el horizonte de las cifras de paro con el riesgo de llegar a los 5 millones en breve, uno cree que su principal problema no será el de captar talento. Equivocado estás. Uno de nuestros principales problemas, por más raro que parezca, es el de incorporar todo el personal que necesitamos. Por otro lado tanto la Seguridad Social como el resto de trámites administrativos se empeñan en dificultar (ya no pedimos facilitar) que incorporemos a nuestros trabajadores. Papeles y más papeles y costes y más costes.
En fin señores, que esa es mi realidad, para el que la quiera saber de primera mano. La realidad de la historia de un éxito a pesar de que el sistema se empeñe en seguir articulando la arquitectura de las 3 excusas capitales: nuestro problema no está ni en los inmuebles, ni en el dinero ni en los trabajadores. Eso son excusas. Cuando uno de verdad baja a la calle, se encuentra que las cosas no siempre son como parecen.







me has leído el pensamiento socio...
Publicado por: Marc Vidal | 23 abril 2009 en 06:59 p.m.
Qué gran razón tienes Sergio, acabas de situar el marco de referencia para crear riqueza y realizar políticas activas económicas e un post de unos cuantos párrafos. Esto voy a moverlo no sólo en Internet sino entre algunos contactos de mi agenda.
Totalmente de acuerdo al 100% con todo y de lo último después de la experiencia en Granada de las dos últimas semanas, prefiero no preguntarte por la ronda de selección que tenías prevista para hoy.
Seguimos Cinkeando, pese a quien le pese... ;)
Publicado por: Paco Luis Benítez | 23 abril 2009 en 09:53 p.m.
Sergio desde allende fronteras, con un marco legal distinto, discrepo en lo del ladrillo y el capital; no sin embargo -por mucho que me pese- en ok de la condicion humana del 1000eurista.
Publicado por: Jordi | 26 abril 2009 en 10:40 a.m.